María José Marco, artista y maestra de pintura

            María José Marco nació en L’Eliana hace 36 años y asegura que, desde muy pequeñita sintió la llamada de la creatividad. Por eso no duda en decir que si no se hubiera dedicado a la pintura “ahora sería peluquera, o me dedicaría a la moda o algo así”. La cuestión es que eligió la pintura como forma de vida, estudió Bellas Artes, y hoy en día es una de las artistas más reconocidas en nuestra comunidad. Hasta el punto de que el pasado mes de abril su obra pictórica más reciente se expusiera en la Casa de España en París.

            L’Eliana Actualidad: El pasado mes de marzo se inauguro una exposición de tu pintura en la Casa de España en París. ¿Cómo surgió esta oportunidad?

            MJM: Presente un proyecto, me dijeron que les interesaba y un tiempo después me llamaron para decirme que iba a exponer. Ha sido la primera exposición internacional que he hecho y encima en París, así que puedes imaginarte lo contenta que estoy.

            L.A.: Allí presentaste tu obra “Arròs amb bledes”, en la que mezclas pintura con gastronomía. ¿De donde surge esta idea?

            MJM: Yo siempre estoy fotografiando cosas: residuos, restos de comida, o incluso mientras estoy cocinando. Al final lo mezclo todo y es cuando sale el cuadro. Siempre he trabajado lo orgánico, es algo que me gusta mucho.

            L.A.: Antes de llegar a este punto has trabajado pintando palmitos o estampados para textiles, y ahora además de pintar das clases en el Centro Sociocultural. ¿Es difícil vivir exclusivamente de la pintura?

            MJM: Es difícil. De hecho, ¿cuántos pintores consagrados hay que no dejan de dar clases? Supongo que si decides llevar una vida bohemia lo puedes intentar, pero yo no soy así.

            L.A.: ¿Cómo ha evolucionado tu obra desde los tiempos universitarios?

            MJM: Empecé con pintura de paisaje y ahora me dedico ha hacer bodegones. He cambiado de temática pero siempre con mi estilo, siguiendo una evolución lógica, siguiendo una línea sin cambios radicales.

            L.A.: Entonces puedes hablar ya de un estilo propio.

            MJM: Eso es muy difícil de decir. Si eres fiel a ti mismo y tienes libertad para crear, acabas haciendo cosas personales. Pero hablar de un estilo propio es difícil habiendo tanto mestizaje como hay. Algunos críticos han definido mi obra como “neobarroca”, algo de lo que estoy muy contenta ya que el barroco es una época que me encanta.

            L.A.: Hablando de críticos, ¿cómo ves esa distancia casi insalvable entre el crítico o el artista con el publico en general?

            MJM: Eso es algo que siempre ha pasado. Hay algunos que se adelantan al resto, ya sea en música como en pintura o cualquier otra manifestación artística. Y es normal que cuando alguien no conoce algo, se sienta reacio. Pero si empiezas a ir a exposiciones, vas aprendiendo y acabas por comprenderlo. El arte no es algo que se pueda explicar en 10 minutos, es un aprendizaje continuo, de ir formándose un criterio poco a poco.

            L.A.: En tu etapa como paisajista utilizabas mucho el paisaje urbano de L’Eliana, ¿es nuestro pueblo una buena musa?

            MJM: Para mi ha sido una musa durante muchos años. Me encanta el contraste entre el pueblo y el chalet, el asfalto y el camino de cabras. Eso de ir caminando por una calle asfaltada y que se corte de repente y se convierta en un camino de tierra siempre me ha llamado la atención. Ahora, con los alumnos de la escuela de pintura, vamos a hacer un mural en el nuevo paso subterráneo y voy a volver a esa temática.

            L.A.: No es la primera vez que trabajas para el Ayuntamiento, ¿cómo es tu relación con él?

            MJM: Es buena. Les agradezco que a veces se acuerden de mi.

            L.A.: ¿Y como ves su política cultural?

            MJM: Podría estar mejor. Se que L’Eliana, por su cercanía con Valencia, no necesita una oferta cultural como la que necesitan otros pueblos más alejados. Por eso deberían centrarse en aspectos más alternativos, como conciertos de música de cámara o algo así. También deberíamos tener una sala de exposiciones en condiciones.

            L.A.: Hablemos ahora de tu papel como maestra de pintura. ¿Cómo se enseña a pintar?

            MJM: Doy una enseñanza muy individualizada, sobre todo para los niños. Quiero que hagan lo que más les guste y yo les enseño la manera en que tienen que hacerlo. En los colegios ya dan una buena enseñanza plástica y por eso yo intento enseñarles lo que no les enseñan ahí. Pero que sobre todo disfruten y lo pasen bien pintando.

            L.A.: ¿Te resulta difícil compaginar tu profesión como pintora, la de maestra y la vida familiar?

            MJM: La verdad es que no es fácil. Tienes que seleccionar mucho lo que haces y saber organizarte. Yo la suerte que tengo es que los dos trabajos están relacionados. Por otra parte, el hecho de ser madre ha limitado los horarios, limitación que antes no tenía. Pero soy bastante disciplinada y no tengo problemas.

 

FICHA PERSONAL: María José Marco Andrés nación en L’Eliana el 9 de marzo de 1966, localidad en la que reside actualmente con su marido, el crítico y periodista Rafa Prats, y su hijo Rafael, de dos años de edad. Pinta profesionalmente desde hace 13 años, trabajo que compagina con la enseñanza de la materia. Expuso su obra por primera vez en la Casa de la Cultura de L’Eliana, allá por 1986, y desde entonces ha expuesto en salas de toda la Comunidad Valenciana. El pasado mes de abril presento en París sus cuadros más recientes. A parte de pintar, le encanta cocinar (“lo que mejor me sale es el arròs caldos”) y la música (“de todo tipo, pero últimamente escucho música barroca”).

 

Voro Contreras