Marco “Mi pintura es una interpretación abstracta del bodegón”

La artista expone en la Galería Punto “Espacio residual”

            “Yo diría que es obra de madurez, pues supone el momento de obtener el máximo partido a una etapa desarrollada desde 1999”, confiesa María José Marco (L’Eliana 1966) a propósito de la exposición Espacio residual, su décima individual, inaugurada el martes en la Galería Punto. El mensaje que la pintora pretende comunicar con su obra está relacionado con la sociedad de consumo, la elevada producción de residuos y su posible acción contaminadora, etcétera.

            El punto de partida del proceso de su trabajo es la observación de los restos que los comensales dejan en el plato. Una observación, según la autora, de sugerentes imágenes plásticas. La muestra, que podrá visitarse hasta final de marzo, evoca lo que el profesor Blasco Carrascosa definió como “una estética de lo residual”.

            Tras esa primera mirada, el proceso continua con la fotografía de esos restos. “Siempre –dice- he utilizado la fotografía, que hago yo misma como medio para llevar a cabo mi pintura. Procuro con ella captar esas imágenes que me pueden servir de punto de partida de  un proceso que, posteriormente, incluí electrografías, ampliaciones, reducciones, collages, proyecciones, etcétera, así como la pintura misma, por supuesto, en un continuado proceso de transformación de las imágenes iniciales en cuadros que constituyen una interpretación pictórica actualizada, abstracta y personal, del tradicional género del bodegón, sin renunciar a la presencia de elementos figurativos”.

            María José Marco recuerda al crítico de arte Antonio Galiana, colaborador de este diario, recientemente fallecido, quien le escribió el texto de su primer catálogo. “Era una persona entrañable. Asistía a todas mis exposiciones, de las que escribía con su acento más o menos lírico”, indicó. “La verdad –confiesa- es que los críticos han sabido conectar perfectamente con mi trabajo. Para una correcta aproximación a mi anterior etapa, la del poliéster y la fibra de vidrio, nada mejor que la presentación de Román de la Calle. Para la más reciente, a partir del 99, las reflexiones de Juan Ángel Blasco Carrascosa, en el catálogo de mi muestra de 2001 en la Edgar Neville, son muy clarificadoras. Finalmente, el trabajo de Tomás Paredes viene a ser un resumen de toda mi evolución plástica.

P.R. Valencia